Las dos técnicas son buenas; el error es usarlas donde no toca. Esta es la comparativa que hacemos con cada cliente que nos pregunta.
Cuándo gana el bordado
- Uniformes y ropa laboral: aguanta cientos de lavados sin despegarse ni agrietarse.
- Prendas gruesas: polos, sudaderas, polares, abrigos y gorras.
- Percepción premium: el relieve y el brillo del hilo comunican calidad.
- Tiradas pequeñas y repeticiones: sin costes de pantalla; el picaje se hace una vez.
Cuándo gana la serigrafía
- Fotografías, degradados y diseños con muchos colores planos grandes.
- Camisetas finas donde el bordado marcaría el tejido.
- Grandes tiradas promocionales de bajo coste por unidad.
La regla de los 30 segundos
¿La prenda se va a lavar mucho o representa a tu empresa cada día? Bordado. ¿Es promocional, finita y de vida corta? Impresión. ¿Dudas? Mándanos el diseño y te decimos qué haríamos nosotros — aunque la respuesta sea "esto mejor serigrafiado".

